Make your own free website on Tripod.com
Pais de la Eterna Primavera!!!

 

 

Alti

Novela

                                                                                                           

Por Itzhá                                     

   

ILUMINACIÓN MEDIA, SALA DE UNA CÓMODA CASA.  MARCELA VISTE UN SUÉTER ROJO, JEANS AZUL Y BOTAS.  ESTEBAN GABARDINA, PANTALÓN AZUL Y CAMISA CUADROS.

 

DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES

 

MARCELA:    DE ESTATURA MEDIA, COMPLEXIÓN DELGADA, CABELLO CASTAÑO HASTA LOS HOMBROS, OJOS CAFÉS OSCUROS, BLANCA, DISCRETAMENTE ATRACTIVA.

ELIZA:            CABELLO CASTAÑO ONDULADO HASTA LA CINTURA, OJOS COLOR GRISES, COMPLEXIÓN ROBUSTA, ESTATURA MEDIA. MORENA CLARA. DE PERSONALIDAD DESCONFIADA.

ESTEBAN:      COMPLEXIÓN MEDIA, ALTO BLANCO, OJOS NEGROS, CABELLO LACIO ALGO LARGO. DE PERSONALIDAD TÍMIDA.

ERNESTO:     MORENO, DE CABELLO CRESPO PEGADO, OJOS CAFÉS, BASTANTE ALTO, DE MIRADA ATREVIDA, PERSONALIDAD IMPACTANTE.

LUIS ANDRÉS:          TEZ BRONCEADA, CABELLO LACIO CASTAÑO CLARO, OJOS VERDES, ALTO. DE PERSONALIDAD ASTUTA.

JUAN PABLO:           OJOS VERDES, LIGERAMENTE MORENO, ALTA ESTATURA, PERSONALIDAD RISUEÑA.

 

 

Marcela:          Y que querés que haga Esteban, qué exactamente querés que haga?

Esteban:           Otra vez tu exacta maldita pregunta... me tenés harto

Marcela:          Hmmm... como que si fueras Mr. Educación o Monseñor

Esteban:           Ya estuvo bueno yo creo que lo nuestro no va para ningún lado Marcela, las cosas no son así.  Ya dejémonos de boberías, de buscar en el mismo sitio algo que ya no está, larguémonos cada quien por su lado y terminemos con esta payasada de mierda!

Marcela:          Perfecto.

Esteban:           Siempre, para ti todo ha sido perfecto, siempre y cuando tú no tengas que tomar las decisiones, me las dejás  a mí todas, sólo te has encargado de hartarme para que YO y siempre yo te diga de que forma se deba hacer, no tenés los ovarios necesarios para tomar las riendas de tu vida.

Marcela:          De mi maldita vida verdad Esteban, verdad que de mi maldita vida?

Esteban:           Vos de maldecís Marcela, sólo vos, vos sos la perfecta, se te olvida?

Esteban:           Somata la puerta y sale de la sala.

Marcela:          Pues me voy a la mierda. 

                        Empaca y se va

 

 

II

 

EN ALGUNA CAFETERÍA CERCA DE LA OFICINA

 

Angelina:          Como estás Marcela?

Marcela           Cómo madres crees que estoy?

Angelina:          La verdad bien.  A vos te vale madre todo.  Es la tercera vez que reventas así con el Esteban y el pobre vuelve otra vez.  Siempre a rogarte.

Marcela:          Pues que ni intente esta vez ya no!

Angelina:          Bueno, entonces eso quiere decir que ya le tenés puesto el ojo a otro. Contáme quien es?

Marcela:          Es un doctor del hospital de enfrente.  El condenado está re bueno Angelina, re bueno. No te imaginás.  Hay!! Realmente está recetable.

Angelina:          Enseñámelo vos.  Total ya estoy casada. Que puede pasar?

Marcela:          Ja ja! Esperate que le diga a Eugenio que le estás echando el ojo a un médico.

Angelina:          Me manda al carajo.  Bueno, nos vemos. Te veo a la hora del almuerzo.

Marcela:          Vaya vos! Ahí te veo.

Angelina:          Cuidado con el café vos. Recordá que lo que está caliente quema!

Marcela:          Siempre me quemo Angelina.  Siempre.

 

 

 

 

III

 

 

Marcela:          Buenos días Eliza. 

Eliza:                Hola vos como estás?

Marcela:          Bien y vos?

Eliza:                Ahí con noticias para vos.  Entra a tu oficina a ver que de nuevo ves?

Marcela:          ENTRA A LA OFICINA.  DE PIE UN HOMBRE ALTO MORENO Y  VESTIDO DE TRAJE. MARCELA BUSCA SU CARA ENTRE UNA NUBE DE MARLBORO ROJO.

Marcela:          Ernesto! Mi vida como estás.

Ernesto:           Marcela! Amor como estás?

Marcela:          NO RESISTE LA TENTACIÓN.  SE LANZA A SUS BRAZOS Y TERMINA BESÁNDOLO.

Ernesto:           Aún me acuerdo.  Estos besos no los he olvidado.

Marcela:          Yo tampoco.  Yo tampoco.

                        SE REINCORPORAN Y CADA UNO SENTADO EN UNA SILLA.

Marcela:          Y que milagro que venís que ha pasado, como te ha ido.

Ernesto:           Pues... muy bien la verdad es que desde que me fui para el Perú todo ha salido muy bien. Tome unos cursos de actualización y vengo a Guate a poner mi empresa propia.  Con mi hermano Pablo y un amigo de él que conocimos en el Perú.

Marcela:          Que bueno vos. Y ya sabés donde la vas a instalar?

Ernesto:           De eso precisamente vengo a platicar con vos. Eliza me contó que estaban con las oficinas muy amplias y pensé que sería bueno que tuvieras compañía.

Marcela:          Mmm... voy a ser franca Ernesto. No quiero a nadie aquí. Tengo planes de expansión y creo que lo único que puedo hacer por vos es ayudarte mientras te instalas unos dos meses sin cobrarte claro! Luego te puedo recomendar el nivel de abajo. Donde por ahora no hay nadie.  Pero por favor no lo tomés a mal!

Ernesto:           Bueno.  Vos sabés que te aprecio y que te admiro por tu sinceridad. Así que no tengás pena. Acepto tu ayuda.

Marcela:          Perfecto vos. Y entonces, que harás en tu primera noche en Guate.

Ernesto:           Me extraña vos.  Sabés que parranda  en todos lados significa moverse.  También quiero presentarte al amigo del Perú y a un amigo de él para que lo conozca Elisa y  los conozcás y te familiaricés con el plan, tal vez puedas asociarte con nosotros después.

Marcelo:          Perfecto Ernesto a qué horas?

Ernesto:           Te parece a las 8:00 en la hacienda?

Marcela:          Bueno ahí nos vemos.

Ernesto:           Mmm. Preferiría pasar por vos primero Marcela.  Claro si no te molesta.

Marcela:          Tranquilo Ernesto. Acabás de venir después de tres años sin verte. Calmate y hacéte un examen primero que no se que pudiste haber probado en el Perú además de la mota. Así que despacio vos. Despacio.

Ernesto:           Hay Marcela. Vos no cambias. Bueno te veo en la hacienda.

Marcela:          LO SALE A DESPEDIR A LA PUERTA. ERNESTO SE INCLINA PARA BESARLA PERO MARCELA VOLTEA Y LE DA LA MAJILLA.

Eliza:                Que tal Marce.  Como te fue?

Marcela:          Hay Eliza.  Ese hombre. Ese hombre. Viene a poner su empresa en Guate. Y hay... los años lo han embellecido Eliza. Lo viste.

Eliza:                Ni modo vos no tengo para eso los ojos pues?

Marcela           Verdad que está lindo?

Eliza                 Si vos. Y que tal que. En que quedaron?

Marcela           Tenemos invitación a cenar con él y dos peruanos amigos de él.

Eliza                 Tenemos?

Marcela           Tenemos!

Eliza                 Bueno. Entonces me voy a ir temprano para arreglarme.

Marcela           Andáte vos yo llego más tarde?

Eliza                 Llegas?

Marcela           Si vos! desde hoy me voy a vivir con vos otra vez!

Eliza                 Que bueno. Tu mamá ya no tendrá que aguantarte.

Marcela           Ja ja. ahora te toca a vos.

Eliza                 Te veo entonces.

Marcela           Ok bye

Eliza                 Ahí cerrás la puerta vos. y no te tardés tanto.

Marcela           No! ahí llego en una hora.

 

IV

MARCELA TOMA UNA TAZA DE CAFÉ MIENTRAS LEE EL PERIÓDICO.

OBSERVA SU RELOJ, ESCUCHA EL TEMA DE ELEFANTE “LA QUE SE FUE.”

 

Marcela:          Que me esta llevando la tristeza... que me estoy bebiendo este dolor... que mi vida...mmm... hay! Ya son la siete. Ya debió haber salido el doctorcito de su turno.

 

SE PONE SU GABARDINA Y BAJA AL PARQUEO. DA UNA VUELTA POR LA

 MANZANA. PARA ACCIDENTALMENTE FRENTE AL FAMOSO DOCTOR.

 

Marcela:          Frena el vehículo y queda frente al médico.  Buenas noches! Desea que lo lleve a algún lugar Yo trabajo aquí frente al edificio y...

Doctor:            Muchas gracias pero tal vez la desvío del camino. Voy a San José Pinula.

Marcela:          Ahh... no importa! Yo lo llevo súbase! QUITA EL SEGURO.

Doctor:            EL DOCTOR ENTRA EN EL VEHÍCULO CARGADO DE MUCHOS PAQUETES Y BOLSAS.  Mucho gusto mi nombre es Carlos Almengor. 

Marcela:          Mucho gusto Marcela.

Carlos              Bueno y donde dice que trabaja?

Marcela:          Frente al hospital. Justo en este edificio!

Carlos:             Bien. Somos vecinos.

Marcela:          Sí. y usted sale a estas horas siempre verdad?

Carlos:             Depende de mi turno pero sí casi siempre a esta hora.

Marcela:          Bueno, yo lo he visto un par de veces a la misma hora y como siempre espera y espera hasta que un taxi para entonces me dije hoy “haz la obra del día y conduce a el médico de turno hasta su casa”

Carlos:             que amable conciencia tiene usted Maa...

Marcela:          Marcela doctor, Marcela!

Carlos:             Ahh... sí Marcela!  Y dónde vive Marcela?

Marcela:          Pues... nada que ver con Carretera al Salvador, pero... lo suficientemente cerca para llevarlo a su casa.

Carlos:             Muchas gracias

 

                        GUARDAN SILENCIO POR DIEZ MINUTOS MIENTRAS MARCELA EMPIEZA A PONERSE NERVIOSA CON LAS INSISTENTES MIRADAS DEL DOCTOR.

 

Marcela:          Y... cuál es su especialidad.

                        SUENA EL TELÉFONO CELULAR DE MARCELA.

Marcela:          Disculpe. 

Carlos:             HACE SEÑAL DE PERMISO CONCEDIDO.

Marcela:          Aló?

Eliza:                Se puede saber dónde andas metida? Ya son las ocho y cuarto.  Ernesto ha llamado seis veces y vos no te aparecés.  Dónde estas?

Marcela:          Ehhh... sí, estaré allí en quince minutos a más tardar.

Eliza:                Pero?

Marcela:          Adioooss! CUELGA EL TELÉFONO

Carlos:             Disculpe si la retrace.

Marcela:          Usted no se preocupe.  Llegamos, dónde viro ahora?

Carlos:             No! No se preocupe aquí puedo caminar yo está bien.

Marcela:          Pero... no en serio no importa, dónde vive?

Carlos:             QUITA EL SEGURO. Sinceramente que pena, esta bien. Nos vemos y muchas gracias.

Marcela:          Bueno! Que tenga feliz noche.

                        VIRA EL AUTOMÓVIL Y ACELERA.

 

 

V

 

Marcela:          Buenas noches. Disculpen la tardanza pero pinché al salir del edificio y ya ven.

Ernesto:           Buenas noches Marcela, te presento a Juan Pablo y Luis Andrés mis amigos del Perú.

Marcela:          Mucho gusto, bienvenidos a la tierra del café y las parrandas!

Juan Pablo:      Muchas gracias Señorita Marcela, es un placer conocerla.

Luis Andrés:     Mucho gusto, Luis Andrés Estévez.

Ernesto:           Bueno Marcela que vas a tomar.

Marcela:          Un tequila

Eliza:                Y vos qué? te querés poner bola o que?

Marcela:          No! Es que necesito algo para el frío que por cierto está muy... muy... muy

Juan Pablo:      Claro Marcela ordená.

Marcela:          Gracias Juan...

Ernesto:           Bueno Marcela aquý está el catálogo de los productos que pensamos promocionar, cada uno tiene ya elaborada su estrategia de ventas, su análisis de comportamiento en el mercado, campaña publicitaria, su punto de equilibrio con respeto a la inversión y todos los aspectos necesarios para ser de éxito. Ya no se necesita hacer nada. Más que hacerlo.  Que pensás?

Marcela:          Bueno. Esto se ve interesante pero creo que necesito un par de semanas para verlo y analizarlo detenidamente y darte mi punto de vista.  De golpe puedo decirte que son productos novedosos, tendría que realizar un análisis de mercado para poder asegurarte si serán de éxito más que acá en Guate en el resto de Centro América.

Luis Andrés:     Me suena algo interesante no pensar sólo en este país. Me parece muy bien que pienses en Centro América. No te dormis en tus laureles Marcela!

Marcela:          Gracias.  Mirá Eliza que te parece si vos te encargas de la mitad de los productos y así avanzamos más rápido?

Eliza:                Me parece muy bien MIENTRAS LANZA UNA MIRADA MATADORA A LUIS ANDRÉS.

Ernesto:           Perfecto damas entonces tienen en tiempo contado para decidirse.

Marcela:          Cuál es tu insistencia en realizar este proyecto Ernesto?

Ernesto:           MIRADA PERDIDA Y CORTADA. Ninguna, es sólo que me gustaría que me dieras tu punto de vista pues estoy muy emocionado y quisiera que el proyecto empezara cuanto antes.

Juan Pablo:      Yo pienso que debemos darle tiempo Ernesto, esto es muy complicado y además necesitamos tiempo para instalarnos y dar los pormenores de la sociedad. Pienso que esto va a funcionar si lo tomamos con calma.

Eliza:                Apoyo la idea!

Ernesto:           Bueno, bueno! Entonces salud por nuestro futuro!

Marcela:          Nuestro?

Ernesto:           Si Marcela por nuestro futuro!

Marcela:          Salud por la vida!

Eliza:                Va! Pa dentro al centro y pa dentro.

Luis Andrés:     Lanza una mirada matadora a Eliza y dice en tono sarcástico “que buena frase Eliza, muy buena”

Juan Pablo:      En realidad salud por conocer a tan bellas damas.

Eliza:                Gracias Peruanos, gracias!

 

 

VI

 

DORMITORIO DE MARCELA.

 

Eliza:                Contáme Marcela que paso porque no llegabas a la hacienda.

Marcela:          Es que te recordás del medicucho del que te hable?

Eliza:                Sip. Que pasó?

Marcela:          Bueno. Sucede que accidentalmente quedé frente a él y me ofrecí para llevarlo a su casa. Pero cuando estaba a punto de conocer dónde vivía y establecer una comunicación más cercana vos me llamaste!

Eliza:                Que suerte la mía.  Pero... quedaron en algo?

Marcela:          No me dio tiempo. Como ya te dije, pero el lunes lo vuelvo a esperar.

Eliza:                Hay Marcela!  Y mirá me dijo Ernesto que no habías aceptado que se quedará allí en la oficina con nosotros instalado. Que pasó no que te gusta tanto pues?

Marcela:          Eso no te lo niego vos! pero imagináte que allí nos llegan a buscar todos nuestros contactos y el Ernesto como que se siente que tiene dominio de mí y no me gustaría que le hiciera algún desplante a alguno de nuestros amigos Eliza.

Eliza:                Vos pero cuando él se fue te quedaste mal. Y ahora que tenés la oportunidad de tenerlo cerca la vas a desaprovechar?

Marcela:          No sé Eliza.  Hay algo.  Cuando lo besé sentí algo. Una cosa como desconfianza!

Eliza:                Lo besaste? 

Marcela:          Este.... sí! cuando lo vi en la oficina no me resistí. Pero luego ya no quise porque sentí algo dentro de él que lo cambió totalmente.

Eliza:                mmm... vos que feo eso

Marcela:          pero contáme vos que paso con el Luis Andrés cuando salieron al jardincito de la hacienda?

Eliza:                pues.. sólo hablando del Perú, del clima, de su ex mujer, de todo!

Marcela:          De su ex mujer?

Eliza:                Si! El muy zángano es divorciado!

Marcela:          bonita ganga! Mira pues.

Eliza:                Y a vos el Juan Pablo te lanzaba miradas matadoras!

Marcela:          Si pero no quiero confundir las cosas. Porque si no lo hago así no pensaré objetivamente.  Quiero tener mis ideas claras para averiguar cuál es la insistencia de Ernesto de llevar a cabo este negocio.

Eliza:                Tenés desconfianza verdad?

Marcela:          Si! Vamos averiguar el lunes que está pasando. Si los datos son reales, si las empresas existieron en el Perú.  Todo.

Eliza:                bueno!! Mientras tanto feliz noche. Recordáte que mañana tenemos ceviche en el puerto con las hermanitas Anglade.  

Marcela:          Viejas brujas!! Ni modo no nos queda nada más que hacerle porque son clientes buenos!

Eliza:                Hasta mañana.

Marcela:          Noches Eliza.  Que sonés con LA.

Eliza:                quien es ese vos?

Marcela:          El machu pichu!!

 

 

VII

 

Esteban:           Marcela?

Marcela.          Que tal Esteban como te va?

Esteban:           Bien gracias Marcela. Trataré de ser breve. Quiero retirar mis acciones de tu empresa!

Marcela:          Qué?

Esteban:           Sí Marcela, quiero irme a Australia a exponer mis pinturas y necesito dinero. Tengo que hacerlo. Discúlpame pero es mi dinero además.

Marcela:          Ernesto. Mirá vos sabés que la situación no está tan buena ahora y no te las puedo dar en lo que queda del año. Tendría que ser hasta el próximo. Mientras nos aprueban las siguientes campañas.

Esteban:           Porqué tiene que ser así Marcela. Porqué. 

Marcela:          Es que no puedo ahora Esteban. Vos sabés vos te comprometiste a no retirar tus acciones en dos años.  Ya no te acordás? Mirá hoy llego a tu casa y platicamos que te parece?

Esteban:           Bueno!! Nos vemos

Marcela           Ok te veo entonces. Llego después de salir de la oficina!

Marcela:          Piensa “Tendré que aplicar todas mis artes hoy en la noche, esta bobería de retirar acciones no me convence”.

 

VIII

 

SUENA EL TELÉFONO CELULAR DE MARCELA

 

Marcela:          ¿bueno?

Eliza:                Hola Marcela dónde estás.  Anoche no llegaste a dormir y me preocupé, te llamé varias veces pero como me dijiste que ibas a estar con Esteban, supuse que...

Marcela:          Sí. Ya voy para la oficina.

Eliza:                Pero... ¿estás bien?

Marcela:          Sí Eliza. Ahora mismo te veo.

Eliza:                Bueno.  Te espero entonces.

Esteban:           ¿Marcela?

Marcela:          que te pasa Esteban.

Esteban:           ¿A dónde vas?

Marcela:          A trabajar. ¿A dónde más?

Esteban:           Mmm... ahora me levanto. Yo te llevo.

Marcela:          No Esteban.  No es necesario quédate durmiendo. Aún tengo que pasar a mi casa y cambiarme. No te preocupes.

Esteban:           ¿Marcela?

Marcela:          ¿Sí?

Esteban:           ¿Te sientes bien?

Marcela:          Si. Después de todo esto. Me siento mejor amorcito. 

Esteban:           Si. Por supuesto.

Marcela:          ¿qué? ¿por qué la pregunta?

Esteban:           Antes con esas palabras... solías regresar a la cama.  Y no dejarme salir... ¡bueno! Se que todo cambia pero... bueno, no me hagas caso.

Marcela:          Esteban por favor! Tengo mucho trabajo hoy.

Esteban.           Ya lo sé Marcela.  Ya lo sé.  Bueno que tengas buen día.  (MIENTRAS SE VOLTEA HACIA EL OTRO EXTREMO DE LA CAMA)

Marcela:          Buen día Esteban.  (SALE DE LA HABITACIÓN)

 

 

IX

 

EN LA OFICINA DE ELIZA.

 

Eliza:                ¿aló?

Luis Andrés:     Hola Eliza te habla Luis Andrés.

Eliza:                ¿Ah? Ahh... hola Luis Andrés, ¿cómo estás?

Luis Andrés:     Muy bien. Te llamo porque deseo verte. ¿Que te parece hoy a las ocho en la  Hacienda?

Eliza:                Este... bueno! Gracias, ¿quieres que le diga a Marcela y a Ernesto?

Luis Andrés:     No.  NO me entiendas mal, pero quisiera verte a ti solamente. Me gustaste mucho y quiero una cita contigo. Claro si te parece.

Eliza:                Bueno... este...

Luis Andrés:     Entonces paso por ti a las ocho.

Eliza:                Bueno, adiós adiós (CUELGA EL TELÉFONO)

Eliza:                No lo puedo creer.  Hay Dios mío, que me pondré.  Hay!, hay!

 

ENTRA MARCELA  A LA OFICINA DE ELIZA

 

Marcela:          Ya te vas vos?

Eliza:                Este... no! Ehh... sí, es decir... este....

Marcela:          ¿Qué? bueno. Yo estaré en el depa con Esteban.

Eliza:                ¿Con Esteban?

Marcela:          Sí.  momentáneamente seguimos.

Eliza:                o sea que estarás con él esta noche.

Marcela:          sí, eso parece.

Eliza:                vos irradiás alegría.

Marcela:          es lo de siempre, como siempre.

Eliza:                No estarás.... es decir, lo querés verdad, por eso regresaste.

Marcela:          (SUSPIRA PROFUNDO)  te veo mañana. 

Eliza:                Adió... no me llamés que me voy acostar temprano.

 

X

 

Luis Andrés:     Hola Eliza. Estás preciosa.

Eliza:                Gracias.

Luis Andrés:     Siéntate por favor, por acá.

                        LLEGA EL MESERO

Mesero:           ¿Desean ordenar?

Luis Andrés:     Si claro. Una botella de champaña.

Eliza:                ¿Qué estamos celebrando?

Luis Andrés:     que eres bella y que deseo conocerte mejor.

Eliza:                ah!

Luis Andrés:     y dime Eliza.  ¿tienes novio, esposo algo?

Eliza:                mmm.... nada exactamente.

Luis Andrés:     como es posible, eres tan... deseable que no lo puedo creer.

Eliza:                            Pues créelo. Así es. (PIENSA:  HAY PERO SI USTED LO DESEA YO PUEDO DEJARME LLEVAR...)

Luis Andrés:     Qué piensas Eliza.  (MIENTRAS ACARICIA SU BARBILLA CON SUS DEDOS)

:                       Dime Eliza y cuánta participación tienes tu en la agencia.

Eliza:                ÿPorqué la pregunta?

Luis Andrés:     Pues simple curiosidad, sabés en el Perú no es muy rentable sólo ser socio, hay que ser el socio mayoritario.

Eliza:                Eso es allá. No aquí.

Luis Andrés:     Sí. tienes razón. Mira y Ernesto y Marcela están en serio ¿o... es simple coquetería? (MIENTRAS SIRVE LA PRIMERA COPA DE CHAMPAÑA)

Eliza:                No lo se.

Luis Andrés:     Brindemos Eliza. Por la belleza de tus ojos claros y el bronceado de tu piel canela.

Eliza:                Por la noche.

 

PASA EL TIEMPO, TERMINAN DOS BOTELLAS DE CHAMPAÑA, DOS DE LA MADRUGADA EN LA HACIENDA.

 

Luis Andrés:     Pues como te decía Eliza.  Estaba yo allí, sin saber ni siquiera porque me preguntaban del Machu Pichu, no sabía, estaba totalmente ebrio, mal, no te imaginas, ja ja ja, fue tan patético, yo con esos chinos, tomando Sake, ja ja ja

Eliza:                Ja ja ja, eres tan chistoso!

Luis Andrés:     y tu eres tan bella!

Eliza:                Otra vez, ja ja ja

Luis Andrés:     Otra vez qué, Eliza, eres tan... suave, sutil, no se, eres ja ja ja ya no se ni lo que eres

Eliza:                Sabés que? Yo tampoco se ja ja lo que soy.

Luis Andrés:     Te llevaré a tu casa Eliza. Vamos súbete.

Eliza:                No.  Estás borracho.

Luis Andrés:     Si. Lo se pero traje chofer.

Eliza:                ¿Chofer? Un Machu Pichu ¿con chofer? Habráse visto, ja ja.

Luis Andrés:     Lo ves aquí viene. Hola Mayor, lléveme a la casa de ella, ja ja ja

Eliza:                Ja ja ja, a mi casa como si fuera de dominio público. Ja ja ja

Luis Andrés:     Eres tan bella Eliza... tan bella, sella con un beso eso Eliza, séllalo

Eliza:                (ELIZA ACCEDE)

 

LLEGAN AL APARTAMENTO DE ELIZA

 

Luis Andrés:     Puedo pasar?

Eliza:                Pasa

Luis Andrés:     Qué bonito, mira cuanta cosa, eres muy especial Eliza.

Eliza:                Que es lo que quieres en realidad Luis Andrés.

Luis Andrés:     Un poco de música, veamos... (SUENA DE TEMA DE FONDO TAKE MY BREATH AWAY) Bailemos un poco ven...

Eliza:                ¿Que quieres? ¿Qué es lo que quieres?

 

Luis Andrés:     Te quiero a ti toda... ahora, como eres. (LA BESA SUAVE Y LENTAMENTE, ELIZA CAE Y LA MÚSICA TERMINA EN LA ALCOBA)

 

XI                   

 

Angelina:          ¿Que te pasa Marcela?

Marcela:          Nada. Es sólo que son las 10 Eliza no se aparece y no ha autorizado los fondos para la compra de los materiales para la nueva campaña.

Angelina:          Y que pasó con el Doctor Marcela

Marcela:          Ha de estar de vacaciones, no lo he visto en los últimos días.

Angelina:          Marcela.  No te lo quería decir pero, diseño necesita más fondos, no podemos trabajar así, tenemos que mejorar la calidad del diseño o entraremos en grandes problemas con los clientes.

Marcela:          Lo se.  Estoy planeando un negocio. Espero que se apruebe en estos días, y tendremos fondos suficientes para poder mejorar lo que quieras.  Además, quiero que por favor hagan el mejor esfuerzo en esta campaña, depende de esta la aprobación de las demás, detengan las de VOUGUE y TEXY hagan el mejor esfuerzo en esta, y les prometo que la próxima será un total éxito.

Angelina:          Esta bien Marcela.  Pero es un gran riesgo disminuir la calidad de las demás, estamos en crisis y si esta no resulta... no quiero ni pensarlo.

Marcela:          Házlo Angelina. No me importa arriesgar el dinero de mi vida en esta.  Sé que será un total éxito.  Lo se.

Angelina:          Mira quien viene allí, es nada más y nada menos que la reina de la noche, disfrazada de antifaz y bufanda, mira nada más!

Eliza:                Deja de molestarme Angelina.  Tú como ya te casaste tus noches de pasión no se respiran.  Pero yo, yo si puedo irradiarlo, transpirarlo, sentirlo, ja ja buenos días chicas como les va?

Marcela:          Firma los fondos Eliza, tenemos que sacar dinero de las acciones para el proyecto RAXIM,

Eliza:                Marcela, pero vos sabés que esos fondos son sagrados. 

Marcela:          Me vale madre Eliza, vos fírmalos.

Eliza:                No.

Marcela:          Eliza, te cuento, te comunico, te informo que no tenemos ni un centavo para las campañas, así que necesito por favor esos fondos.

Eliza:                son los ahorros de toda mi vida Marcela, no puedo arriesgarlos en una campaña de productos para perros.

Marcela:;         Así? Y como yo si puedo? Como yo si puedo arriesgar hasta mi garganta y nada, nunca reniego, ni rebuzno nada. Nada.

Eliza:                Bueno... sólo te recuerdo que mi vida no es otra como la de los payasos con quienes andás, que te vale madre al vida de ellos y haces de ellos lo que se te de la gana, es mi vida y mis ahorros.

Marcela:          Por última vez, necesitamos los fondos Eliza. ¡Así que hacéme el favor de firmar esos malditos cheques antes de que me valga madre todo y tenga que sacar los fondos sin tu autorización!

Angelina:          ¿Marcela? Porque no mejor pides un fondo extra al banco, creo que nos vendría bien y no habría que arriesgar tanto con el dinero de las acciones.

Eliza:                No Angelina.  Ya no tenemos tiempo.  Y esto nos endeudaría más.  (FIRMA LOS CHEQUES) aquí están.

                        SALE DE LA OFICINA.

Marcela:          RESPIRA PROFUNDO. ENCIENDE UN CIGARRO. Y CAMINA HACIA LA OFICINA DE ELIZA.

                        Perdona Eliza. 

Eliza:                Perdona vos, es que me da tanto miedo fracasar.

Marcela:          Tenés razon.  

Eliza:                Sobre que?

Marcela:          de lo de los sentimientos de ellos... de mis payasos.

Eliza:                que estás haciendo con Esteban?

Marcela:          volví con él por el dinero de las acciones. Sólo por eso.

Eliza:                ¡Hay... lo sabía! ¿Y que pensás hacer?

Marcela:          Nada.  Hasta que esto no mejore... estaré con él. Pendiente de sus jugadas en falso, de sus posibles ataques, de sus probables traiciones con tal de no fracasar en esto.

Eliza:                Es que ya fracasaste Marcela.  Desde que estás con él por... lo de las acciones.

Marcela:          Me voy.  Tengo que salir a almorzar con él.

Eliza:                Lo ves! Es como una obligación. Mejor dile que no, estás tan mal, te ves tan mal.

Marcela:          No.  A propósito donde andabas?

Eliza:                            Este... te cuento por la tarde sí

Marcela:          Si fue eso que le dijiste a Angelina. Te felicito. Hace tiempo que no te veía con esos brillos. Fuera lo que fuera te vino bien. Te veo a la tarde.

 

XII

 

SENTADOS EN LA MESA DE UN RESTAURANTE AL AIRE LIBRE.

 

Esteban:           Marcela, si te invité ahora es porque tengo que decirte algo importante.

Marcela:          Dime Esteban.

Esteban:           Necesito mis acciones.

Marcela:          Otra vez con tu maldito pensamiento. No Esteban no. Yo pensé que...

Esteban:           ¿tu pensaste qué Marcela?, creíste que como otras veces, me rindo ante ti, ante todo lo que haces ahora lo haría igual. Esta vez llegaste lejos Marcela, me has utilizado para lucir tu orgullo para no hundirte en tu derrota en tu fracaso.

Marcela:          Piensa lo que se te de la gana Esteban. Vos todos me tienen harta.  El lunes puedes pasar por tu cheque y lárgate a pintar tus maravillosas obras de arte, vete, vete a Sudamérica, que se que no vas a ganar ni un quinto, porque, ¿porque sabes qué? pintas horrible. Horrible. SALE DEL RESTAURANTE Y DEJA A ESTEBAN SENTADO,

Esteban:           ¡Bruja! (SOLLOZA) te amo bruja, te amo!

 

XIII

 

ENTRADA DE UNA LUJOSA OFICINA EN UN 10MO. NIVEL. MARCELA VISTE UN VESTIDO ROJO, CORTO, ZAPATOS ALTOS. ABRIGO NEGRO LARGO.

 

Marcela:                                  Buenas tardes. Por favor necesito hablar con el Arquitecto Kosvo.

Recepcionista:              Quien lo busca?

Marcela:                                  Marcela Aristizabal.

Recepcionista:              Enseguida le digo.  Espere un momento por favor.

Marcela:                      QUEDA ESPERANDO EN LA SALA, MIENTRAS SU MENTE SE REMONTA A ESOS GRANDIOSOS DÍAS EN QUE...

Recepcionista:              Señorita puede pasar la segunda puerta a la izquierda.

Marcela:                                  Sí gracias. Ya conozco el camino.

MARCELA:                ENTRA A LA OFICINA, DE PIE CON LA VISTA HACIA LA VENTANA UN HOMBRE MADURO, CANOSO, ALTO, REFINADO, DE COMPLEXIÓN MEDIA, MORENO OJOS MIEL.

Marco Aurelio: Hola Marcela.

Marcela:                                  Hola Marco Aurelio

Marco Aurelio:             VOLTEA LA VISTA HACIA MARCELA, SUS OJOS QUEDAN CLAVADOS EN ELLA, SE DISTRAE BREVEMENTE CON LA FIGURA DE MARCELA, RÁPIDAMENTE SE INCORPORA.

y... ¿que te trae por acá? MIENTRAS LA SUJETA DE LA CINTURA Y LE DA UN BESO EN LA MEJILLA, LA APRISIONA CONTRA SU CUERPO MADURO.

Marcela:                      EN TONO DESESPERADO, CASI SOLLOZANDO. Necesito que me ayudes.

Marco Aurelio:             Sólo dime en que Marcela.  Es relacionado con tu empresa, con las finanzas de tu empresa?

Marcela:                                  ÿCómo lo supiste?

Marco Aurelio:             He seguido de cerca este asunto desde que lo iniciaste, se que pudiste encontrar un buen inversionista, pero tu error fue involucrarte sentimentalmente con él.  Lo se Marcela, tu problema siempre ha sido involucrarte.

Marcela:                                  ¿Quién mejor que tú lo sabe no?

Marco Aurelio:             Dejemos el pasado donde debe estar.  Ahí en el pasado.  ¿Cuánto quieres?

Marcela:                                  No me trates así. No vine a pedirte dinero.

Marco Aurelio: ¿Entonces?

Marcela:                                  Tu piensas que yo sólo para eso puedo venir?

Marco Aurelio: No lo sé Marcela.  Hace tiempo... que dejé de reconocerte.

Marcela:                                  nunca me conociste.

SUENA EL TELÉFONO DE LA OFICINA DE MARCO AURELIO.

Marco Aurelio:             Si. Issa pasa por favor. ENTRA EN LA OFICINA UNA MUJER MUY JOVEN, MÁS QUE MARCELA, DE CONDICIÓN DELGADA, CABELLO CRESPO. DE SONRISA AGRADABLE.

Issa:                             Buenas tardes, con permiso. Arquitecto necesito por favor que me autorice estos fondos, necesito realizar las importaciones cuanto antes, si no  RAXIM reclamará el tiempo de espera.

Marcela:                                  Trabajas con RAXIM?

Marco Aurelio:             Sí Issa.  FIRMA LOS CHEQUES.  Aquí los tienes. Y por favor llama a las hermanas Anglade y dígales que sus importaciones estarán listas para el día miércoles.

Issa:                                        Si Arquitecto. Ya lo haré.

Marco Aurelio:             MIENTRAS ISSA SALE MARCO AURELIO DEMUESTRA SUS DOTES AÚN NO PERDIDOS DE DON JUAN, LANZÁNDOLE UNA MIRADA DESPAVORIDA A ISSA.

Marcela:                                  No cambias Marco Aurelio.  No cambias!

Marco Aurelio: ¿Habría de haberlo hecho alguna vez?

Marcela:                                  ¡Ni lo harás!

Marco Aurelio:             Y entonces Marcela en que quieres que te ayude?                  

Marcela:                      Obviamente trabajas con las hermanas Anglade. ¿Qué están importando esta vez?, tengo que estar al pendiente, para así poder enviarles una propuesta y tal vez así lograr la aprobación de una nueva campaña.

Marco Aurelio:             Ten por seguro Marcela MIENTRAS ENCIENDE UN HABANO. Que ellas te buscarán para que les hagas la campaña.

Marcela:                                  Cómo lo sabes?

Marco Aurelio:             por lo que me han comentado tienen mucha confianza en tu empresa, bueno, más en ti.

Marcela:                                  Pregunte... INTERRUMPE MARCO AURELIO

Marco Aurelio:             Que te parece si vamos a cenar esta noche? Para discutir en lo que quieres que te ayude, aquí no me gusta discutir esa clase de asuntos.

Marcela:                                  Lo imagino.  Más con la presencia de Issa.

Marco Aurelio: Ja ja, ¿quién?... que rápido se te quedan los nombres.

Marcela:                                  Lo ves! Nunca me conociste lo suficiente.

Marco Aurelio:             Perfecto.  Necesito tu número celular... recuerdo que la última vez que te llamé, respondió un tal.... bueno! Sabes lo malo que soy para recordar nombres... no se! No logro recordarlo.

Marcela:                                  Juan Antonio Castillo.

Marco Aurelio: En efecto.  Creo que fue él.

Marcela:                                  Si vendí el teléfono.

Marco Aurelio: Por supuesto. Y tu número es?

Marco Aurelio:             Aquí tienes una tarjeta mía. ¿Que te parece quedar de una sola vez en la Hacienda a las 8:30?

Marco Aurelio: Nos vemos allí entonces.

Marcela:                                  ¡Hasta luego!

Marco Aurelio:            TE ACOMPAÑO HASTA LA PUERTA.

Marcela:                                  No es necesario. Sabes que el camino lo conozco perfecto.

Marco Aurelio:            Al menos déjame despedirte aquí.

Marcela:                                  Porqué no nos despedimos allá afuera.  Frente a Issa.

Marco Aurelio: Ja ja.  Tú eres la que no cambia.

Marcela:                      SE LANZA Y LE DA UN BESO EN LOS LABIOS, LIGERAMENTE LO MUERDE Y LO SUJETA FUERTE CONTRA SU CUERPO.  SE REINCORPORA Y SALE DESPAVORIDA.

Marco Aurelio:             QUEDA ESTÁTICO, DE GOLPE CAE EN SU SILLA EJECUTIVA Y MIRA HACIA EL HORIZONTE DE LA HERMOSA VISTA DE UNA VENTANA DE UN 10.MO PISO.

                                    Regresaste Marcela.  Después de cinco años. Estás tan bella Marcela. tan bella y ligera como siempre...

 

 

XIV

 

MARCELA EN EL AUTOMÓVIL.  RECODANDO VIEJOS TIEMPOS. CASI LLORANDO.  DE REPENTE VE AL MÉDICO PARADO EN LA ESTACIÓN DE BUS. MARCELA NO DUDA EN FRENAR EL AUTO.

 

 

Marcela:          Buenas tardes Doctor como le va?

Carlos:             ¿que tal Marcela como le va?

Marcela:          Muy bien.  ¿A dónde va?

Carlos:             Estoy esperando a mi hijo. A que me lo traigan luego vamos al cine.

Marcela:          SORPRENDIDA TRATA DE SER JUICIOSA. Ah!... bueno, que tenga un buen paseo. Mucho gusto.

Carlos:             Igualmente.

Marcela:                      ARRANCA SU CARRO.  Y LLEGA AL ESTACIONAMIENTO DE SU OFICINA. SALE DEL AUTO.

Angelina:          VIENE BAJANDO DE LAS GRADAS DEL EDIFICIO HACIA EL PARQUEO.  LLORANDO AMARGAMENTE. CASI INCONSOLABLE.

Marcela:          ¿Qué te pasa Angelina?

Angelina:          Nada Marcela

Marcela:          Cómo que nada. Mírate como estás.  Que te paso?

Angelina:          Es que... Eugenio. Eugenio está muy mal.

Marcela:          ¿Qué tiene que le sucede?

Angelina:          no se esta como loco, me dijo que le urgía verme porque dice que sabe que ando con otro hombre y no se, estoy triste el y sus celos. No te imaginas Marcela, es tan celoso. No se como reaccionar.

Marcela:          Angelina, si en algo puedo ayudarte yo...

Angelina:          No. gracias, mañana repongo las dos horas de trabajo. Ahora me voy no quiero que piense mal de mí.

Marcela:          Como quieras Angelina y no te preocupes, Alejandro y Ricardo están trabajando lento aún. No tendrás nada que supervisar hoy. Te espero mañana y ojalá tu problema se resuelva.

Angelina:          Adiós... y gracias.

Marcela:          RESPIRA PROFUNDO. LLEGA A SU OFICINA, COLOCA SU ABRIGO EN LA SILLA Y QUEDA SU VISTA PERDIDA A TRAVÉS DE LA VISTA DE SU VENTANA DE UN 7MO. PISO.

Eliza:                ENTRA A LA OFICINA DE MARCELA.  Hola vos!

Marcela:          Hola Eliza.

Eliza:                Quiero disculparme por lo que sucedió ayer. Estaba mal. Y no pensé en que vos también has arriesgado tu dinero. Discúlpame.

Marcela:          No te preocupes vos. Yo sé que a veces tenemos momentos difíciles, pero durante los años los hemos podido resolver. No hay nada que no pueda ser resuelto entre nosotros.

Eliza:                Gracias. Me siento mucho mejor. Angelina tuvo que irse, me dijo que...

Marcela:          Si. La encontré allá afuera, iba hecha una Magdalena.

Eliza:                Pobre.  Ojalá su hijo siga mejor.

Marcela:          EN ACENTO DUDOSO. ¿Su hijo?

Eliza:                Si. Por eso se fue no dijo que estaba enfermo pues!

Marcela:                      ahh... si verdad!

Eliza:                y que vas hacer hoy en la noche, vamos a cenar, tengo que contarte algo.

Marcela:                      No puedo. Tengo una cena.

Eliza:    Mmm... por eso andás tan elegante?

Marcela:                      No. de hecho tengo que irme a cambiar.

Eliza:                ¿Y con quién?

Marcela:                      No te lo imaginás!

Eliza:                La verdad no. ¿con quién?

Marcela:          con mi papá!

Eliza:                ¿Con tu papá?

Marcela:                      Hay Eliza... ya no lo recordás. Bueno.  Mejor.

Eliza:                SUENA SU TELÉFONO CELULAR.  No se Marcela. Esperáme un momento, ya vuelvo.

Marcela:          TOMA EL TELÉFONO Y LLAMA.

                          le habla Marcela del Edificio el Diamante. Por favor necesito que me envíe una botella de Champaña Alemana.  Sí gracias. No. yo paso en un momento por ella. Gracias.

Eliza:                APARTADA EN SU OFICINA.  SE LE ESCUCHA HABLAR. MARCELA QUEDA ESCUCHANDO DISTRAÍDA.

                                   Si... yo también. Ok. Ja ja ja.  Eres un pillo. Esta bién.  No! ella parece que tiene un compromiso hoy en la noche.  Entonces no me preguntará y claro si tú no quieres no le digo nada. Sí . es mejor quedar así. Bueno. Nos vemos. Trataré de tenerte comida china. Adiós.

                        RE APARECE EN LA OFICINA DE MARCELA.

                        ¿Entoces? ¿A dónde irás?

Marcela:          QUEDA VIÉNDOLA CON LA MIRADA FIJA. Creo que al final no saldré. Tenía pensado invitar a los peruanos a cenar. Por lo de la sociedad. Pero pensándolo bien... creo que mejor no!. iré a visitar a mi madre.

Eliza:                Ahh! Y qué pensabas platicar con ellos?

Marcela:          Nada que tu no sepas Eliza.

Eliza:                ¿Porqué me hablas así?

Marcela:          CON VOZ INTRIGANTE Y LA MIRADA FIJA. ¿cómo Eliza?

Eliza:                mmm... no sé.  Así rara.

Marcela:          Imaginaciones tuyas.  Y discúlpame tengo que hacer unas llamadas ahora. Hablaste con las Anglade?

Eliza:                Este... no lo olvidé!

Marcela:          Bueno. Llama a Alejandra tengo que dictarle algunas cartas y encargarle que me haga algunas llamadas. ¿Podrías decirle que venga?

Eliza:                Bueno. Adiós.

Alejandra:        ¿Sí Marcela?

Marcela:          Hola Alejandra. Necesito por favor que me llames a las Anglade diles, que tendré la pre presentación de la campaña para el miércoles. Llama también a a VOUGUE y TEXY para que me den una cita la próxima semana, diles que estaré viajando hacia Colombia desde el 13 y que regresaré el 22, que necesitamos concretar en el asunto de las campañas y diseños. Envíale una carta de cobro a los de VOUGUE y llama a la línea aérea para pedir mi boleto para Colombia. 

Alejandra:        Esta bien Marcela.  Por acá tengo algunos mensajes para ti. Te llamó Luis Andrés Perei Perei,

Marcela:          ¿Pereizzo?

Alejandra:        Si

Marcela:          Ah! Son los peruanos. ¿Y qué dijeron?.

Alejandra:        Pues en cuanto le dije que no estabas. Me pidieron hablar con Eliza.

Marcela:          Y hablaron mucho tiempo?

Alejandra:        Creo que sí.  Como una hora.

Marcela:                      ¿Una hora?

Alejandra:        Sí. También te llamaron de Halajuela.  Ella respondió también.

Marcela:          De Costa Rica. Y porqué no me llamaron a mi celular.

Alejandra:        Dijeron que era con respecto a unos costos. Entonces dijo Eliza que los iba atender.

Marcela:          Bien. Entonces por favor resérvame el boleto y has las llamadas y las cartas. Mañana vengo hasta la tarde porque tengo un almuerzo con un cliente potencial.

Alejandra:        Ah! También llamó Ernesto Villalta. Dijo que le urgía hablarte pero que no le respondías tu celular.

Marcela:          Gracias Ale.

Alejandra:        Bueno. Hasta mañana.

Marcela:          ENTRA A LA OFICINA DE ELIZA. Porque no me dijiste que llamaron de Costa Rica?

Eliza:                Este... se me olvidó.

Marcela:          ¿Qué dijeron?

Eliza:                Que vienen el l6.

Marcela:                      No voy a estar el 16 y tú lo sabes.

Eliza:                Sí. Pero creo que puedo atenderlos yo.

Marcela:          Perfecto. Y porqué no me dijiste que habaron los Pereizzo? ¿también se te olvidó?

Eliza:                No. Es que no era nada relacionado con esto. Era solo para saludar.

Marcela:          Bueno.  Solo recordá que cualquier información que suelte tu lengua puede tener un costo muy alto. Además los peruanos no son de fiar. Tú lo sabes. Además tienen armas muy poderosas. A las cuales eres susceptible.

Eliza:                Y tu no? apuesto que si te hubiera hecho alguna insinuación Luis Andrés estarías para arriba y abajo con él. Claro como no la señorita seducción siempre todo bajo control. No te involucres. No te involucres. Sabés cuanto tiempo tenía de no salir con un hombre? Lo sabés? Desde que me pasó lo de Mauricio no había tenido otra ilusión y ahora que Luis Andrés me invita a salir, me siento nueva y otra mujer de nuevo tú, otra vez tú con tus estúpidos consejos, señorita conmiseración, señorita control, señorita perfecta. Dígame ahora como debo de hacerle porque si ya se le olvidó usted también se ha involucrado, y todo por no dar su brazo a torcer, por ser la que nunca la lastiman, la que tiene todos los ases bajo la manga, por eso se conforma con tener dinero, hacer dinero y hacer más dinero, porque su vida también es una farsa igual a la mía, igual!

Marcela:          Tal vez por eso somos amigas Eliza. Que tengas una feliz noche.

Eliza:                QUEDA AGITADA, TIRA EL BOLÍGRAFO CON EL QUE ESCRIBÍA EN EL ESCRITORIO Y EMPIEZA A LLORAR.

 

XV

 

SENTADA EN UNA SILLA DE LA HACIENDA.

 

Marcela:          Ocho cuarenta y cinco.  Nueve. Nueve y treinta. Maldito perro. No vendrá. Y no tengo su número como para al menos maldecirlo vía telefónica.

                        VUELVE A SU DEPARTAMENTO TOTALMENTE BORRACHA, CON UNA BOTELLA DE CHAMPAÑA EN LA MANO, ENCIENDE EL EQUIPO DE SONIDO Y ESCUCHA LA CANCIÓN MELODRAMA DE ANDREA BOCELLI. SUSURRA.

 

                        Con esta canción... yo te canto y siento todo mi dolor, que es tan grande.... es un desastre, una mierda estoy hundida, necesito que me ayudes Marco Aurelio, mmm.... todo esto es un desastre.... LLORA Y QUEDA DORMIDA EN EL SOFÁ.

 

A LA MAÑANA SIGUIENTE...

 

Marcela:                      Dios mío son las nueve. Tengo que irme no me dará tiempo de            hacerlo todo. Pero eso sí el Marco Aurelio maldito me las pagará.

LLEGA A LA OFICINA DE MARCO AURELIO. ENTRA SIN TOCAR, SIN SER ANUNCIADA, LA RECEPCIONISTA QUEDA FRÍA

Recepcionista:              No puede entrar Señorita. Señorita por favor, por favor.

Marcela:                      ABRE LA PUERTA DE LA OFICINA DE MARCO AURELIO, EL PASANDO LAS MANOS POR TODO EL CUERPO DE ISSA, ÉL SENTADO EN SU SILLA EJECUTIVA, ELLA DE PIE. QUEDAN SORPRENDIDOS,

Maldito perro, porqué no me dijiste que no ibas a poder llegar por estar cogiendo con otra de tus perras? Eres un miserable, nunca cambiaste, nunca has cambiado, te odio. Como te odio.

Marco Aurelio: Mira Issa quién llegó la mujer de la que tenías celos.

Issa:                             Queda sin voz y sale corriendo de la oficina de Marco Aurelio.

Marcela:                      Miserable perro.  Trata de darle una bofetada pero Marco Aurelio la detiene con la otra mano.

Marco Aurelio:             Ni se te ocurra Marcela. ¡Estas loca!

Marcela:                      Porqué no llegaste, si no querías ayudarme porqué me hiciste creer que ibas a llegar. ¿Porqué?

Marco Aurelio:             Discúlpame Marcela. lo olvidé. Además porque vienes a armar el gran escándalo no soy nada tuyo, lo sabes bien, además a interrumpir de esta forma la oficina, no es tuya, no es tú oficina. Que te pasa Marcela estás actuando como una niña chiquita.

Marcela:                                  quiero que me embargues la empresa.

Marco Aurelio: ¿Qué?

Marcela:                      no me importa tu vida privada, tus perras, tus conejitas, quiero que me embargues la empresa! Sólo eso, para eso no tenemos que salir a cenar, a ningún lado, sólo quiero que me prometas que lo harás, eso es lo que quiero de ti. Me vas ayudar o no? quiero que KOSVO le embargue a ARÍSTIDES. 

Marco Aurelio: Marcela tú estás completamente desquiciada. Esquizofrénica. No se.

Marcela:                      No me importa. Un accionista quiere retirar las acciones y no quiero que lo haga, la única forma de impedirlo es que mi empresa esté embargada. Sólo eso te pido. Temporalmente, luego puedes cobrarme un honorario, una regalía, no se sólo durante unos seis meses a un año, mientras doy paso a otros negocios, ahora tengo un peruano que quiere asociarse pero no le tengo confianza, tienes que ayudarme, sino Esteban retirará sus acciones y no tendré más que acceder a lo que él diga y quedaré en la quiebra. Además Eliza ya no es de fiar, está hablando y estoy segura que está involucrándose con un Peruano de los negocios turbios y pienso que hasta ella quiere hundirme también. Ya no puedo confiar en nadie.

Marco Aurelio: Y... ¿porqué confías en mí Marcela?.  Yo que te hice tanto daño.

Marcela:                                  ¿Me vas ayudar o no?

Marco Aurelio:             Esto es demasiado arriesgado, tengo que discutirlo con los demás socios.

Marcela:                      No seas patético. Bien se que las decisiones tú las tomas y nadie puede discutirte nada, además es temporal nadie debe enterarse, si no es por tu boca o la mía.

Marco Aurelio:             Veo que has cambiado mucho. Ahora tienes nuevas ideas, las que antes te hubiesen parecido ilegales.

Marcela:                                  Me vas ayudar o no?

Marco Aurelio:             Esta bien. Le diré al abogado que tramite todos los documentos pertinentes, necesito alguna documentación de tu empresa como la patente, los estados de cuenta, todo, absolutamente todo para hacer toda esta actuación sea lo mejor posible.

Marcela:                                  ¿“Actuación”?

Marco Aurelio:             Sí. Es lo que es al final. Pues tú saldrás ganando.  Lo que siempre te ha gustado hacer y al final Esteban, “tu novio” quedará mal, no podrá salir a vender sus famosas pinturas.

Marcela:                                  ¿Cómo sabes tantas cosas de mí, de la gente que me rodea?  

Marco Aurelio: Yo lo sé todo Marcela.

Marcela:                      Ya basta de juegos tontos dime de una vez que es lo que quieres, que te pasa. El loco eres tú!

Marco Aurelio:             Acéptalo Marcela. ha habido muchos hombres en tu vida, pero nadie que se ocupe de tu mente y tu cuerpo al mismo tiempo. Lograste estabilidad en esos días sólo conmigo, y ahora nadie, no confías en nadie, no quieres a nadie no has logrado amar a nadie. Y quisieras actuar como yo, porque piensas que de esa forma no saldrás lastimada. Perdóname Marcela pero no lograrás ser como yo. Yo que te enseñé a amar, a mentir, a desconfiar. En esa etapa tan joven de tu vida, cuando pude moldearte. No serás como yo. No serás tan astuta como yo. Porque esto se trae en la sangre.  Actúo como un salvaje y no me importa hacerle daño a nadie, porque nadie me importa con tal de lograr mis deseos, mis objetivos, mis vicios. En cambio tú estás llena de sentimentalismos baratos, y lo sabes y luchas contra ellos, con tal de ser como yo te enseñé.

Marcela:                      ¡Cállate! ¡Basta! Mañana te traigo los papeles, deberías visitar a un psicólogo estas completamente desquiciado, eres un miserable!

                                    SALE CORRIENDO AGITADA DE LA OFICINA.  ISSA LA DETIENE ANTES DE SALIR.

Issa:                                        Señorita Marcela.  por favor permítame unos segundos.

Marcela:                      ¿Que quiere?

Issa:                             Sólo quiero que sepa que yo en realidad quiero a Marco Aurelio y que no soy una aventura para él. Lo sé. Por favor si usted conoce a su familia no se lo diga, yo en realidad lo amo y no quiero causarle ningún problema.

Marcela:                      sólo le voy a decir algo muchachita.  Usted tiene un futuro con alguien de     su edad.     Busque a alguien más. Él no se la merece ni a usted ni a nadie.                                      Y otra cosa...  ¡muérase!

 

Continuará...

 

Volver a página Principal